lunes, 22 de agosto de 2016

Quinoa con verduras y huevo escalfado

Tiempo de preparación: 20-25 minutos
Precio de los ingredientes: menor de 5€

Dificultad: fácil la quinoa, no tan fácil escalfar bien un huevo

Ingredientes:

Para la quinoa:

250 grs de quinoa
3 dientes de ajo
2 zanahorias
1/2 cabalacín
1 cebolleta
1 hoja de laurel
Sal
Pimienta negra molida
Un chorrillo de aceite

Para escalfar un huevo sigue el enlace:

Cómo hacer huevos escalfados

Para hacer la quinoa, pon en una olla 3 partes de agua por cada parte de quinoa. Añade sal al gusto y una hoja de laurel. Lleva el agua a ebullición, y entonces agrega la quinoa. Déjala destapada que se haga durante 10 minutos. Deja reposar 5 miuntos.

Mientras, pica los dientes de ajo y ponlos a fuego medio con un chorrillo de aceite que no llegue a cubrir el fondo de la sartén. Pica también la cebolleta, y guarda el tallo aparte para decorar después. Pela las zanahorias, corta el calabacín en daditos, y la cebolleta en trozos muy pequeños. Cuando veas que el ajo se dora, pon el fuego al máximo y saltea las verduras.

Ahora, en la sartén de las verduras, agrega la quinoa y dale 2-3 minutos para que se mezcle con las verduras.

Por último, coloca el huevo escalfado en el centro del plato, rodéalo de quinoa con verduras, y decora el centro del huevo con sal, pimienta, y el rabo de la cebolleta picado (retira las capas que estén blandas primero).

Huevos escalfados

Tiempo de preparación: 10 minutos
Precio de los ingredientes: menor de 5€

Dificultad: no tan fácil como parece

Ingredientes:

Para los huevos escalfados:

Vinagre
Sal
Pimienta negra molida
1 huevo

Prepara una cacerola pequeña con agua a punto de hervir (7 sobre 10 en mi fuego). Echa un chorro de vinagre al agua. Cuando esté a punto, echa el huevo y con una espumadera ayuda a que no se separe mucho y mantenlo flotando. En 2-3 minutos lo puedes sacar del fuego a un plato, salar y echar un poco de pimienta negra por encima. Si lo vas a llevar al trabajo, 2 minutos y con 1 más de microondas se hará del todo al día siguiente. Si lo vas a comer en el momento, 3 minutos para que la clara cuaje y la yema esté todavía cruda. Por supuesto, esto también depende del huevo que utilices...

También puedes meter el huevo en un papel film y cerrarlo dentro con una gota de aceite para que no se pegue, y una cuerdecita. Así te los podrás llevar al trabajo, y calentarlos en el micro sin problemas! Dentro de la bolsita también puedes poner un poco de pimienta negra, o unas hojitas de orégano o de albahaca, y así aromatizar el huevo.

TRUCO: Si los haces sin bolsa, cuando el agua esté caliente, puedes hacer un remolino y echar el huevo en el centro para que no se disperse nada más echarlo al agua.

jueves, 18 de agosto de 2016

Puerros con salsa de pimientos asados

Tiempo de preparación: 20-25 minutos + 1h de asar los pimientos (se puede hacer días anteriores)
Precio de los ingredientes: menor de 5€

Dificultad: fácil

Ingredientes:

Para los puerros:

8 puerros, a ser posible pequeños
Sal gorda
Un poco de crema de vinagre balsámico
Un chorrillo de aceite

Para la salsa:

2 pimientos rojos (morrones)
1 cayena
1 cebolla dulce
1 tomate pera
2 dientes de ajo
Sal y pimienta

Primero vamos a preparar los pimientos asados para la salsa; los ponemos en el horno durante una hora a 180 grados procurando moverlos cada 20 minutos para que se dore la piel de forma uniforme. En una sartén con el aceite bien caliente, sofreímos los ajos, y, cuando estén dorados, añadimos la cebolla cortada fina y la cayena. Cuando la cebolla se ponga transparente, añadimos el tomate pera, sal y pimienta, y bajamos el fuego hasta dejarlo flojito (2 sobre 10). Cuando saquemos los pimientos del horno, los juntamos con el tomate frito y los pasamos por un pasapuré. Dejamos la mezcla calentando a fuego flojo para que reduzca hasta ganar consistencia y no quede muy líquida.

Quita los extremos y la primera capa a los puerros. Pon en una sartén (de tipo grill mejor si tienes) un chorro de aceite y llévalo a fuego medio-alto (6-7 sobre 10). Cada 5 minutos dale la vuelta a los puerros hasta que veas que por fuera están un poco quemados pero por dentro tb parezcan hechos (mira por los bordes donde hemos cortado para comprobarlo). Si es necesario, al sacarlos de la sartén quítales esa priemra capa si está muy quemada.

Emplata, ponles un chorrillo de creama de vinagre balsámico y sal gorda a los puerros; coloca la salsa al lado para que cada uno vaya sirviéndose (o mojando los puerros como si fueran calçots). ¡Buen provecho!

TRUCO: Cuanto más pequeños sean los puerros, más tiernos quedarán y más fácil será comerlos. Si vas a hacerlo con puerros de un tamaño considerable, antes de freírlos córtalos en tramos de unos 5 centímetros primero; si no, serán difíciles de comer una vez hechos!

lunes, 15 de agosto de 2016

Solomillo de cerdo con verduras con soja.

Tiempo de preparación: 20-25 minutos
Precio de los ingredientes: 5-10€

Dificultad: media

Ingredientes:

Para el solomillo:

750 grs de solomillo de cerdo
50 ml de salsa de soja
Sal
Pimienta negra
Semillas de sésamo
Un chorrillo de aceite

Para las verduras:

2 dientes de ajo
1 cebolleta
2 zanahorias
1/2 pimiento verde
1/4 pimiento rojo
50 ml de salsa de soja
Un chorrillo de aceite

Pela las zanahorias, córtalas en bastoncillos. Corta también en bastoncillos los pimientos, y la cebolleta en tiras. Guarda el rabo de la cebolleta para decorar al final. Calienta un chorro de aceite (que cubra justo el fondo de la sartén) con el fuego a tope. Pela y pica los dos dientes de ajo y fríelo. Cuando veas que se dora, añade y fríe las verduras. Cuando estén doradas todas por todas sus partes, sácalas del fuego, dejando el aceite. Salpimenta el solomillo y échalo a la sartén con el fuego muy fuerte, queremos que se dore por fuera. Una vez hecho esto, sácalo de la sartén, córtalo en rodajas de unos 2 centímetros. Quita el aceite de la sartén, pon los solomillos por una de las dos caras (si guardas el orden en el que estaban, quedará más bonito el emplatado), y añade las verduras y la soja con el fuego a tope. Dale la vuelta tras un minuto a cada trozo del solomillo. Sala a tu gusto por encima, teniendo en cuenta que la soja es muy salada, y retira todo a un plato alargado.

Coloca debajo en el plato las verduras y por encima los trozos de solomillo. Échale al solomillo semillas de sésamo por encima. Pica el rabo de la cebolleta quitando las dos capas más externas, y espárcelo por encima también.

TRUCO: Cuando esté todo hecho, puedes echar unas gotas de agua en la sartén para que recojan el sabor del fondo, y la salsa resultante la echas por encima de las verduras y el solomillo.

TRUCO2: Si se quiere hacer sin gluten, ituliza salsa Tarami en vez de soja.

jueves, 11 de agosto de 2016

Gazpacho de sandía con hojas de albahaca

Tiempo de preparación: 10 minutos
Precio de los ingredientes: menor de 5€

Dificultad: Para monos medio entrenados

Ingredientes:

Para el gazpacho:

500 grs de sandía
500 grs de tomate pera
1/4 parte de un pimiento morrón
1/4 parte de un pimiento verde
1/2 cebolleta
2 cubitos de hielo
Sal
Unas hojitas de albahaca
Un chorrillo de aceite

Corta la sandía, el tomate y las verduras, y échalas en la batidora. Añade sal, y dos cucharadas de aceite. Bate hasta que quede homogéneo. Prueba, y pon la sal a tu gusto. Emplata en un tarro de conserva, y echa por encima unas hojitas de albahaca. Ponlo a enfriar en la nevera hasta que lo consumas.

TRUCO: Si quieres, en vez de albahaca puedes utilizar orégano para decorar, o las dos. Además de quedar bonito, le dan un toque de sabor al gazpacho..

martes, 9 de agosto de 2016

Cordero a baja temperatura con... pan para mojar

Tiempo de preparación: 20-25 minutos de cocinero; muchas horas de horno sin vigilar
Precio de los ingredientes: 10-15€

Dificultad: fácil

Ingredientes:

1 pierna de cordero
Ajo en polvo
Pimienta molida
Sal
1/2 botella de vino tinto
2 dientes de ajo
1 rama de romero

La idea del cordero a baja temperatura tiene un sentido: la carne de cordero es muy fuerte, y controlar la cocción de éste en el horno es complicado. Peeeero, ¿y si hubiera una fórmula mágica con la que las carnes quedan ricas y jugosas sin secarse? Pues la hay, y eso precisamente es la cocción a baja temperatura. Además, como casi todo el trabajo lo hace el horno, nosotros no gastamos nuestro tiempo, y ensuciamos muy muy poco (una bandeja de horno).

Para preparar el cordero: antes de ponerle la sal, ni el aceite, ni nada, simplemente envolvemos el cordero en papel albal. Si estaba congelado no es necesario descongelarlo siquiera, sólo harán falta un par de horas más de horno. Colocamos el cordero en su recipiente o bandeja, y el horno a 75 grados en la posición de aves/carnes, con el ventilador puesto. ¿Cuánto tiempo? Aquí está la clave: 10 horas. De tal forma que por la mañana metes el cordero en el horno a las 8 de la mañana, y llegas tranquilamente a las 6 de la tarde y tu cordero te está esperando. Y si llegas un poco más tarde, tampoco se secará, porque al estar a baja temperatura y envuelto, no pierde los jugos. Si además está congelado, pues 12 horas.

De ahí cuando lleguemos, sacamos el cordero; con cuidado lo desenvolvemos sin perder el jugo que ha ido soltando, que será parte importante de la salsa. Salpimentamos por los dos lados el cordero. en la cara donde hay más piel, le ponemos mucho ajo en polvo. Añadimos al recipiente dos dientes de ajo machacados (con darles un golpe contra la encimera y que se rompan nos sirve), la rama de romero (se quemará un poco y eso también añadirá aroma al cordero), y regamos la pata con la media botella de tinto. Preparamos el horno a 225 grados, porque ahora mismo parece un lacón y no tiene una pinta muy apetitosa. Lo siguiente es darle entre 8 y 10 minutos por cada lado para que quede tostatito por fuera, pero siga rosáceo y jugoso por dentro. Además, al hacer así el cordero, la carne se despega muy fácil, así que es perfecto para quitarla y rellenar la pierna de cordero, o hacer alguna otra receta con ella. Esta receta me gusta tanto, que de acompañamiento... sólo he puesto pan. Y es que no se necesita más para ser feliz con un plato como éste.

Y se acabó. Hemos dedicado todo un día a trabajar -o toda una noche a dormir- y a la vez hacíamos una delicia de plato. ¡Que aproveche!

TRUCO: Si quieres, con vino blanco en vez de tinto, el cordero quedará todavía más suave; pero es que a mí me va la marcha.

TRUCO2: El acompañamiento más clásico es una ensalada de lechuga y cebolla, o de tomate y cebolla, o unas patatas a lo pobre; pero no seas sosaina, y prueba a variarlo si quieres.

viernes, 5 de agosto de 2016

Espinacas con champiñones y bechamel gratinadas

Tiempo de preparación: 25 minutos
Precio de los ingredientes: 5€

Dificultad: media

Ingredientes:

Para las espinacas:

400 grs de espinacas
4 champiñones
2 dientes de ajo
Pimienta negra molida
Sal
Un chorrillo de aceite

Para la beschamel y el gratinado:

2 cucharadas de harina
Nuez moscada rallada
Pimienta negra molida
1/2 litro de leche
Dos rodajas de queso provolone (cualquier otro queso también nos valdría)

Pela y pica los dientes de ajo y ponlos a dorar a fuego medio. Cuando estén dorados, agrega las espinacas poco a poco y ve removiendo para que quepan más en la sartén, ya que las espinacas en cuanto van haciéndose pierden todo su volumen. Añade los champiñones cortados en cuadrados. Cuando la verdura esté hecha, cuélala (suelta mucho agua), y añádela a un recipiente para horno.

Ahora vamos a hacer una bechamel, en este caso, sin cebolla. Añadimos dos cucharadas soperas a una sartén grande, y cubrimos el fondo de la sartén con aceite. Con una varilla, removemos hasta que quede homogéneo. Ponemos el fuego a fuego medio (5 sobre 10), y vamos removiendo hasta que la harina empiece a cambiar de color: pasará de un amarillo brillante a un tono un poco marrón. En ese momento, comenzamos a añadir la leche con un chorrillo constante y removemos sin parar para que no queden grumos. Añadimos leche hasta que veamos que la bechamel está un poco líquida. En ese momento aprovechamos para añadir la sal, la pimienta negra, y rallamos un poco de nuez moscada también. Esperamos a que la textura de la bechamel sea lo cremosa que queramos (hay quién la prefiere muy pastosa, y quién prefiere una bechamel ligera y casi líquida, la única diferencia es el tiempo que la tengáis en la sartén desde este momento).

Echa la bechamel en el mismo recipiente de las espinacas y remueve con la varilla para que se mezcle todo muy bien; si no, se nos quedarán zonas de bechamel y zonas de espinacas. Yo normalmente hago esto con la misma varilla que usamos para mover la beschamel. Ponemos el queso por encima, y preparamos el horno a 225 grados para gratinar durante 10 minutos, hasta que veamos que la zona de las espinacas se empieza a tostar.

Sácalo del horno, y ... ¡a comer!

TRUCO: Puedes añadir otras verduras como zanahorias, o trozos de calabacín. Variar los quesos también le da un toque muy distinto al plato.